Gabriela Ortiz y el estreno de Fanfarria volcánica en 2026

Tabla de contenidos


Reapertura de la Sala Nezahualcóyotl

  • La Sala Nezahualcóyotl reabre tras casi seis meses cerrada por remodelación, según La Jornada.
  • La reapertura ocurre con el estreno mundial de Fanfarria volcánica, de Gabriela Ortiz, interpretada por la Ofunam, de acuerdo con La Jornada.
  • La obra dura cinco minutos y pone al frente a metales y percusiones, según la compositora en una conferencia virtual citada por La Jornada.
  • El programa incluye a Mischa Maisky y la Sinfonía núm. 1 “Titán” de Mahler, bajo Sylvain Gasançon, de acuerdo con La Jornada.

La Sala Nezahualcóyotl, uno de los recintos sinfónicos más emblemáticos del Centro Cultural Universitario, vuelve a recibir público después de un cierre que comenzó en abril, de acuerdo con La Jornada. La reapertura no llega con un gesto menor: el primer fin de semana de regreso se presenta como una declaración de principios sobre lo que la UNAM quiere subrayar en su vida musical—patrimonio, continuidad y creación contemporánea—al abrir con un estreno mundial de la compositora mexicana Gabriela Ortiz.

El regreso a la sala también funciona como un punto de encuentro entre varias historias que se cruzan en el campus: la trayectoria de una creadora con un vínculo formativo y profesional con la Universidad; la vida institucional de una orquesta universitaria que celebra aniversario; y el propio edificio, que cumple medio siglo, de acuerdo con La Jornada. En ese marco, la reapertura no se plantea sólo como “volver a abrir puertas”, sino como reactivar una experiencia acústica y social que, en palabras de Ortiz, se asocia a la energía del lugar donde está asentado el recinto, según declaró en una conferencia virtual citada por La Jornada.

La Jornada sitúa el regreso del público como el cierre de un periodo de obras que buscó actualizar infraestructura y servicios sin alterar el diseño original del inmueble. Esa idea—conservar una identidad arquitectónica mientras se moderniza lo necesario—dialoga con el tipo de programa elegido para el concierto inaugural: una obra nueva que mira al suelo volcánico del Pedregal y, al mismo tiempo, repertorio central del canon sinfónico con Mahler, además de un solista internacional con décadas de carrera, según La Jornada.

En suma, la reapertura se presenta como un acto cultural de alto voltaje simbólico: la sala vuelve a sonar y lo hace con música recién escrita para ella, interpretada por su orquesta universitaria, en un fin de semana que además inaugura el Festival Cultura UNAM y la tercera temporada de 2026, de acuerdo con La Jornada.

Estreno mundial de Fanfarria volcánica

El eje de la reapertura es el estreno mundial de Fanfarria volcánica, una partitura de cinco minutos escrita por Gabriela Ortiz y encargada por la Dirección General de Música UNAM, según La Jornada. La compositora explicó que desde hacía tiempo quería escribir una fanfarria, y que la comisión le dio “la ocasión y un motivo cercano”: celebrar 90 años de la Ofunam, medio siglo de la Sala Nezahualcóyotl y 475 años de la Universidad de México.

Ortiz describió la obra como inspirada en el suelo volcánico que sostiene al recinto. “La fanfarria está inspirada en esas piedras ancestrales y en la energía volcánica tan particular del lugar”, afirmó durante una conferencia virtual moderada por la musicóloga Montserrat Pérez Lima, según recogió La Jornada.

Contexto de la declaración

De acuerdo con La Jornada, la explicación de la compositora se dio en una conferencia virtual, un formato que enmarca el estreno como parte de una presentación pública de la obra y de sus motivaciones. El título, añadió, alude al paisaje del Pedregal y a la convivencia entre naturaleza y arquitectura en el Centro Cultural Universitario.

En términos sonoros, la compositora adelantó un protagonismo claro: metales y percusiones al frente. Pero el estreno también se concibe como una experiencia espacial: parte de los músicos tocará desde los palcos para crear un efecto estereofónico alrededor del público, según La Jornada. En una sala célebre por su acústica, ese recurso no es un adorno técnico, sino una manera de “dibujar” el espacio con sonido y de convertir la arquitectura en parte del discurso musical.

La fanfarria, por definición, suele asociarse a lo ceremonial: anuncia, abre, convoca. Aquí, además, se carga de geología y memoria del lugar. Ortiz la plantea como un homenaje a la universidad, institución a la que dijo deberle mucho, según La Jornada. El estreno mundial, entonces, no sólo inaugura un fin de semana: inaugura una etapa de la sala tras su renovación y abre una temporada que, en la visión de la Ofunam, busca sostener un equilibrio entre nueva música mexicana, grandes solistas y repertorio sinfónico central, de acuerdo con La Jornada.

Interpretación de la Ofunam

La Orquesta Filarmónica de la UNAM (Ofunam) será la encargada de estrenar Fanfarria volcánica el sábado 26 y el domingo 27 de septiembre de 2026, según La Jornada. Que la obra nazca con la orquesta universitaria no es un dato menor: el encargo provino de la Dirección General de Música UNAM y el estreno se inserta en una celebración institucional que incluye los 90 años de la agrupación, de acuerdo con el mismo medio.

La Jornada recoge una postura de Ortiz sobre el papel de una orquesta universitaria: en su opinión, la difusión de la música mexicana de nueva creación debe ser uno de sus ejes. Esa idea encuentra eco en lo que explicó José Julio Díaz Infante, compositor y director general de Música UNAM: la responsabilidad se concreta en sesiones de trabajo y grabaciones que la Ofunam dedica a obras orquestales de estudiantes de la Facultad de Música. “Siempre buscamos que la música mexicana y los autores de distintas generaciones estén presentes”, dijo Díaz Infante, según La Jornada.

En el concierto de reapertura, la Ofunam no sólo estrena una obra breve y de alto impacto tímbrico; también acompaña a un solista con una trayectoria extensa. El violonchelista letón Mischa Maisky participa por tercera ocasión con la orquesta, y su carrera internacional abarca más de cinco décadas, de acuerdo con La Jornada. En el programa interpretará el Concierto para violonchelo núm. 1 de Camille Saint-Saëns y su transcripción de Kuda, kuda, el aria de Lensky de la ópera Eugenio Oneguin de Chaikovski.

La dirección musical corre a cargo de Sylvain Gasançon, director titular de la Ofunam desde 2023, quien completa el programa con la Sinfonía núm. 1 “Titán” de Gustav Mahler, según La Jornada. Gasançon explicó que este primer programa de la temporada corresponde exactamente a lo que ha tratado de hacer con la orquesta: nueva música mexicana, un solista de primer orden y una partitura central del repertorio sinfónico, de acuerdo con el mismo medio.

Gabriela Ortiz: una compositora galardonada

Gabriela Ortiz llega al estreno de Fanfarria volcánica en un momento de alta visibilidad internacional. La Jornada señala que la compositora mexicana fue ganadora de tres premios Grammy en 2025, un dato que enmarca el estreno no sólo como acontecimiento universitario, sino como un episodio dentro de una trayectoria que ha cruzado fronteras y circuitos de primer nivel.

En 2026, su reconocimiento también se amplió en medios públicos de Estados Unidos. Según Minnesota Public Radio (MPR), el 30 de marzo de 2026 Ortiz fue nombrada “Classical Woman of the Year” por Performance Today, el programa de radio de música clásica producido por YourClassical y Minnesota Public Radio. En esa cobertura, MPR citó a Ortiz al subrayar el valor de la distinción para una compositora mexicana: “This recognition carries a very special meaning for me, as it helps open much-needed doors for Latin American music on the global stage…”, de acuerdo con MPR.

La misma historia, contada desde el ángulo de la crítica y la programación, aparece en la explicación de Valerie Kahler, conductora de Performance Today. Según YourClassical, Kahler elogió la capacidad de Ortiz para crear relatos musicales inmersivos y para evocar paisajes, historia y tradiciones de México a través del sonido. Esa lectura coincide con lo que Ortiz plantea sobre Fanfarria volcánica: una obra que no se limita a “sonar” en una sala, sino que se alimenta del sitio donde la sala está asentada, según sus declaraciones recogidas por La Jornada.

En el terreno discográfico y de premios, la información pública de instituciones musicales también ha documentado su presencia en los Grammy. Los Angeles Philharmonic (LA Phil) informó que el álbum Yanga obtuvo premios Grammy, y Boosey & Hawkes también reportó reconocimientos asociados a ese proyecto y a la trayectoria reciente de la compositora. En conjunto, estos datos dibujan a Ortiz como una figura que transita entre el encargo local—una fanfarria para una reapertura universitaria—y el circuito internacional de grandes orquestas, grabaciones y galardones, según MPR, YourClassical, LA Phil y Boosey & Hawkes.

Inspiración detrás de Fanfarria volcánica

La inspiración de Fanfarria volcánica está anclada en un hecho físico: el suelo volcánico del Pedregal sobre el que se levanta el Centro Cultural Universitario.
Esa relación entre territorio y sonido no es nueva en su catálogo. La Jornada recuerda que el paisaje de piedra ya había entrado en su obra con Luz de lava, escrita para la Ofunam e inspirada en fotografías del terreno antes de la construcción del recinto, captadas por Armando Salas Portugal. La referencia no sólo aporta un antecedente: sugiere una continuidad creativa, una manera de volver al mismo sitio con otra forma musical, ahora breve y ceremonial, pero igualmente conectada con el entorno.

Ortiz también evocó Concierto Candela, una de sus primeras colaboraciones con la Ofunam. “Fue un privilegio escuchar Concierto Candela en una sala con acústica extraordinaria, quizás una de las mejores de América Latina”, dijo, según La Jornada. En esa frase se cruzan dos capas: la experiencia personal de escuchar su música en un espacio específico y la valoración de la sala como instrumento acústico. En el caso de Fanfarria volcánica, esa conciencia del espacio se vuelve parte de la composición.

La inspiración, entonces, no se reduce a una imagen poética del volcán. Incluye arquitectura, memoria del terreno, historia visual (las fotografías de Salas Portugal) y una idea de escucha situada: componer para un lugar concreto y activar sus posibilidades. En un concierto que celebra aniversarios institucionales, la obra también funciona como homenaje. “Para mí es un homenaje a la universidad, a la que debo tanto”, afirmó Ortiz, según La Jornada. La fanfarria se vuelve, así, una pieza de celebración y pertenencia, con el Pedregal como materia sonora y simbólica.

Renovaciones en la Sala Nezahualcóyotl

La reapertura ocurre después de un cierre iniciado en abril, periodo durante el cual se realizó una “renovación integral”, según La Jornada.

Qué incluyó la remodelación (según La Jornada)

El diario reportó renovación de iluminación escénica, camerinos y sanitarios; actualización de sistemas eléctricos, de protección civil y de drenaje; e incorporación de adecuaciones de accesibilidad, sin alterar el diseño original del inmueble. El diario detalla que se renovaron la iluminación escénica, los camerinos y los sanitarios; además, se actualizaron los sistemas eléctricos, de protección civil y de drenaje. También se incorporaron adecuaciones de accesibilidad, todo ello “sin alterar el diseño original del inmueble”, de acuerdo con La Jornada.

Esa lista de intervenciones revela una prioridad doble: por un lado, la operación técnica del recinto (electricidad, drenaje, iluminación) y, por otro, la experiencia cotidiana de músicos y público (camerinos, sanitarios, accesibilidad). En una sala de conciertos, la iluminación escénica no es un detalle: condiciona ensayos, lecturas de partitura y la percepción del espectáculo. La actualización de sistemas de protección civil, por su parte, se inscribe en estándares contemporáneos de seguridad para recintos públicos, según se desprende de la información publicada por La Jornada.

La decisión de no alterar el diseño original también es significativa. La Sala Nezahualcóyotl es reconocida por su acústica, y cualquier intervención arquitectónica puede afectar la manera en que el sonido viaja y se percibe. La Jornada no reporta cambios acústicos específicos, pero sí subraya que las adecuaciones se hicieron sin modificar el diseño, lo que sugiere una intención de preservar la identidad espacial del recinto mientras se moderniza su infraestructura.

En ese contexto, el estreno de una obra que juega con la espacialización—músicos en palcos para un efecto estereofónico—parece dialogar con la sala renovada: no se trata sólo de volver a abrir, sino de volver a escuchar. La renovación prepara el terreno para una temporada que, según La Jornada, se extiende del 26 de septiembre al 13 de diciembre con 12 programas, entre regulares y fuera de abono, y que culminará con Mahler y el Coro del Teatro de Bellas Artes en noviembre.

Festival Cultura UNAM y su importancia

El concierto de reapertura no es un evento aislado: también inaugura el Festival Cultura UNAM, según La Jornada. En la práctica, esto convierte el fin de semana del 26 y 27 de septiembre en una especie de pórtico cultural para la universidad: la sala reabre, la Ofunam inicia temporada y el festival arranca con un estreno mundial de una compositora estrechamente ligada a la institución.

La Jornada sitúa el estreno dentro de una triple conmemoración: 90 años de la Ofunam, 50 años de la Sala Nezahualcóyotl y 475 años de la Universidad de México. Esa suma de aniversarios explica por qué el festival abre con una obra nueva y no únicamente con repertorio consagrado. La fanfarria, por su carácter ceremonial, funciona como música de umbral: anuncia una etapa y celebra una continuidad institucional.

El programa también sugiere una idea de “festival” como cruce de públicos. Por un lado, la nueva música mexicana representada por Ortiz; por otro, un solista de renombre internacional como Mischa Maisky; y, finalmente, una sinfonía central del repertorio como la Primera de Mahler, según La Jornada. Esa combinación puede leerse como una estrategia de programación: atraer a quienes buscan repertorio clásico, a quienes siguen a grandes intérpretes y a quienes desean escuchar creación contemporánea en un contexto de estreno.

Además, el concierto es el primero de la tercera temporada de 2026, de acuerdo con La Jornada. Y Gasançon lo presenta como síntesis del proyecto que ha impulsado durante cuatro años: nueva música mexicana, un solista de primer orden y una partitura central del repertorio sinfónico. En ese sentido, el Festival Cultura UNAM aparece como una plataforma que no sólo “presenta” cultura, sino que articula una política musical universitaria: encargar, estrenar, grabar y dar espacio a distintas generaciones de autores mexicanos, según lo dicho por Díaz Infante y recogido por La Jornada.

Gabriela Ortiz como educadora

El vínculo de Gabriela Ortiz con la UNAM no se limita a encargos y estrenos: es una historia formativa y laboral. La Jornada reporta que su relación con la institución comenzó en el CCH Sur, continuó en la Facultad de Música y alcanzó el posgrado gracias a una beca universitaria. En el presente, añade el diario, Ortiz es profesora de tiempo completo en esa facultad.

Esa trayectoria—de estudiante a docente—aporta una clave para entender el tono de homenaje que la compositora atribuye a Fanfarria volcánica. “Para mí es un homenaje a la universidad, a la que debo tanto”, dijo, según La Jornada. La frase no es retórica: está respaldada por una cadena concreta de oportunidades educativas dentro de la misma institución.

La dimensión educativa también aparece en la conversación sobre el papel de la Ofunam. Según La Jornada, José Julio Díaz Infante explicó que la orquesta realiza sesiones de trabajo y grabaciones dedicadas a obras orquestales de estudiantes de la Facultad de Música. Esa práctica conecta directamente con la idea de universidad como espacio de formación y producción cultural: no sólo se interpreta repertorio, también se acompaña el desarrollo de nuevos compositores.

Fuera del ámbito estrictamente universitario mexicano, medios e instituciones internacionales han destacado su compromiso con la enseñanza. YourClassical señaló que Ortiz enseña composición en la Universidad Nacional Autónoma de México y que su docencia está impulsada por gratitud hacia su propia educación y por el deseo de retribuir a su país y a la siguiente generación de compositores. En el mismo ecosistema de reconocimiento, MPR la citó al hablar de la importancia de abrir puertas para la música latinoamericana en el escenario global, una idea que dialoga con la formación de nuevas voces desde el aula.

Así, la figura de Ortiz en 2026 se entiende mejor si se mira en dos direcciones: hacia afuera, con premios y presencia internacional; y hacia adentro, con una vida académica que la mantiene ligada a la formación musical en la UNAM, según La Jornada y YourClassical.

Detalles del concierto inaugural

La reapertura de la Sala Nezahualcóyotl se concreta con dos funciones: sábado 26 de septiembre a las 20:00 horas y domingo 27 de septiembre a las 12:00 horas, según La Jornada. El recinto se ubica en Insurgentes Sur 3000, Centro Cultural Universitario, de acuerdo con el mismo medio. Los boletos tienen precios de 1,200, 800 y 600 pesos, según la información publicada por La Jornada.

El programa está diseñado como un arco que va del paisaje volcánico a la gran sinfonía romántica tardía, pasando por el virtuosismo del violonchelo. Abre con el estreno mundial de Fanfarria volcánica de Gabriela Ortiz, una obra de cinco minutos con metales y percusiones protagonistas y un componente espacial: parte de los músicos tocará desde los palcos para generar un efecto estereofónico alrededor del público, según La Jornada.

Después aparece el invitado solista: Mischa Maisky, violonchelista letón, discípulo de Mstislav Rostropóvich y Gregor Piatigorsky, quien participa por tercera ocasión con la Ofunam y cuya trayectoria internacional abarca más de cinco décadas, de acuerdo con La Jornada. Interpretará el Concierto para violonchelo núm. 1 de Saint-Saëns. El diario añade un dato de perspectiva temporal: han pasado 65 años desde que Maisky interpretó por primera vez ese concierto y 60 desde que lo llevó a la final del Concurso Chaikovski de Moscú.

El solista también tocará su transcripción de Kuda, kuda, aria de Lensky de Eugenio Oneguin de Chaikovski. Maisky explicó que en esa pieza el violonchelo ocupa el sitio de la voz y que la transcripción conserva cada nota del original, aunque prescinde de los versos en ruso. “Eso demuestra la belleza de la música: es el lenguaje universal de la comunicación…”, dijo, según La Jornada.

La segunda parte culmina con la Sinfonía núm. 1 “Titán” de Mahler, dirigida por Sylvain Gasançon, director titular de la Ofunam desde 2023, según La Jornada. Gasançon señaló que este programa condensa su proyecto artístico con la orquesta. Su ciclo como titular, añadió La Jornada, terminará el 7 y 8 de noviembre con la Segunda de Mahler y el Coro del Teatro de Bellas Artes.

Reflexiones sobre el impacto de Gabriela Ortiz en la música contemporánea

La fusión

En el caso de esta reapertura, el impacto de Ortiz se observa en un hecho concreto: una obra nueva, escrita por encargo para la Sala Nezahualcóyotl, abre el regreso del público y se integra a un programa que combina estreno, solista internacional y repertorio sinfónico central, según La Jornada.

Scroll al inicio