Zona Maco 2026: Un Encuentro Internacional de Arte

Tabla de contenidos


Zona Maco 2026 destaca el arte y la migración

  • La 22ª edición de Zona Maco se celebró del 4 al 8 de febrero de 2026 en Ciudad de México, como eje de la “Art Week”.
  • Reunió a más de 200 galerías de cerca de 30 países, consolidando su perfil internacional.
  • La feria combinó una fuerte presencia histórica —con maestros latinoamericanos y mexicanos— con apuestas contemporáneas centradas en identidad, desplazamiento y memoria.
  • La introducción de Zona Maco Forma reforzó el cruce entre arte, diseño y experimentación material.
  • Su impacto se sintió más allá del recinto: activó museos, galerías y la economía cultural de la ciudad.

Migración y circulación artística
Zona Maco 2026 puede leerse como una feria sobre circulación: de obras, de ideas y de personas. El hilo conductor que atraviesa muchos stands —de manera explícita o subterránea— es la migración (refugio, tránsito, identidades partidas) y cómo esa historia se vuelve visible cuando conviven maestros del siglo XX con prácticas contemporáneas.

La 22ª edición de Zona Maco en 2026

Zona Maco, considerada la feria de arte más grande de América Latina, abrió su 22ª edición del 4 al 8 de febrero de 2026 en Ciudad de México. el Centro Citibanamex volvió a ser el punto de encuentro de coleccionistas, curadores, artistas y público general en una semana de inauguraciones, performances y eventos que, en conjunto, definen la “Art Week” capitalina.

Dato clave Zona Maco 2026
Edición 22ª
Fechas 4–8 de febrero de 2026
Ciudad / sede Ciudad de México / Centro Citibanamex
Escala reportada Más de 200 galerías
Alcance internacional Cerca de 30 países (27 en algunos recuentos de cobertura)
Marco Semana del arte (“Art Week”)

La edición 2026 confirmó una idea que la escena local repite desde hace décadas: México no solo produce talento, también ha sido refugio e inspiración para creadores de múltiples nacionalidades. En el piso de exhibición, esa historia se leyó como una conversación constante entre pasado y presente.

Participación internacional en la feria

La escala internacional fue uno de los datos duros del año: más de 200 galerías provenientes de cerca de 30 países —27, según recuentos de la propia cobertura especializada— desembarcaron en CDMX con programas cuidadosamente curados. La diversidad no se limitó a la procedencia geográfica: convivieron propuestas de pintura y escultura con instalaciones, obra en papel, fotografía, diseño y objetos híbridos.

Alcance internacional y presencia curada
– Cifra de escala repetida en coberturas: más de 200 galerías y cerca de 30 países (en algunos recuentos, 27).
– Ejemplos concretos de “presencia internacional bien curada” mencionados en crónicas: Cadogan Gallery (Deborah Tarr, Richard Hearns, Ramón Enrich) y Pace con la presentación de Kylie Manning.
– Fuente de primera mano periodística citada en la cobertura: la crónica on-site de Cristian Miller (Art Observed) describe la feria como parte del torbellino de exhibiciones y eventos de la “Art Week” en CDMX.

Esa mezcla, lejos de diluir la identidad local, la subrayó. Varias presentaciones internacionales buscaron dialogar con paletas, formas y referencias visuales asociadas a México: paisajes, geometrías modernistas, ecos surrealistas y una sensibilidad cromática que, en algunos stands, parecía pensada para “hablar” con el contexto.

Artistas destacados en Zona Maco 2026

La feria se apoyó en un equilibrio que ya es marca de la casa: el peso del mercado y la historia, junto con el pulso de lo contemporáneo. En 2026, la presencia histórica fue particularmente visible, con obras que funcionaron como anclas para leer genealogías estéticas y políticas.

Artista / figura Galería / contexto en feria (según cobertura) Por qué destaca en el relato 2026
Rufino Tamayo Presencia en distintos puntos del recorrido; también en selección de Galería L/S Ancla histórica para leer continuidades formales (color/síntesis) frente a debates actuales
Fernando Botero Presencia en distintos puntos del recorrido Refuerza un mapa latinoamericano de modernidades múltiples
Wilfredo Lam Presencia en distintos puntos del recorrido Conecta modernidad latinoamericana con lecturas contemporáneas de identidad
Pedro Coronel Stand de Galería Enrique Guerrero “Peso pesado” del siglo XX mexicano; energía cromática y presencia de sala
Gunther Gerzso Stand de Galería Enrique Guerrero Geometría y modernidad mexicana como contrapunto a lo contemporáneo
Mathias Goeritz Stand de Galería Enrique Guerrero (obra en pan de oro) Símbolo de migración/refugio e impacto material en el piso de feria
Joy Laville Stand de Galería Enrique Guerrero (óleo azul) Caso de artista inmigrante cuya biografía amplía el marco de “llegadas”
Wolfgang Paalen Referencia en el conjunto surrealista/moderno Enlace directo con migración europea y redes surrealistas en México
Leonora Carrington Obras presentes en la feria Figura clave del exilio europeo y su legado en México
Sandra del Pilar Mencionada por su serie “Gods Have Not Retired” Relectura de máscaras rituales para hablar de memoria, identidad y desplazamiento
Studio Lenca Mencionado en el terreno contemporáneo Motivos tradicionales como lenguaje para migración/desplazamiento
Deborah Tarr Booth de Cadogan Gallery Afinidad cromática con paisaje; diálogo con el contexto anfitrión
Richard Hearns Booth de Cadogan Gallery Abstracción vibrante en sintonía con sensibilidades locales
Ramón Enrich Booth de Cadogan Gallery (4 Graons) Eco de geometrías/surrealismos asociados a México
Kylie Manning Presentación con Pace Pigmentos (malaquita, cinabrio, ceniza volcánica) como “territorio hecho materia”

Obras de Rufino Tamayo y Fernando Botero

Entre los nombres que se repitieron en distintos puntos del recorrido destacaron Rufino Tamayo y Fernando Botero, junto con Wilfredo Lam, reforzando un mapa latinoamericano de modernidades múltiples. Su aparición no operó como simple “museificación” del piso de venta: sirvió para medir continuidades —color, figura, síntesis formal— y rupturas con las narrativas actuales sobre identidad y territorio.

La Galería L/S y su selección de maestros mexicanos

La Galería L/S presentó una selección descrita como una “clase magistral” de maestros mexicanos, con obras de Tamayo, Rodolfo Nieto, Francisco Corzas y Olga Costa, entre otros. En paralelo, un stand especialmente comentado fue el de Galería Enrique Guerrero, que reunió a figuras clave del siglo XX mexicano: piezas vibrantes de Pedro Coronel y Gunther Gerzso, además de una obra de Mathias Goeritz en pan de oro y un óleo azul etéreo de Joy Laville.

En ese mismo conjunto aparecieron también referencias a la constelación surrealista y moderna vinculada a México: una pieza de Wolfgang Paalen, y figuras de Miguel Covarrubias y Carlos Orozco Romero en paletas más contenidas. El montaje —con un fondo cobalto que evocaba la Casa Azul— funcionó como guiño a la persistencia simbólica de Frida Kahlo y Diego Rivera en el imaginario del arte mexicano.

Temas contemporáneos en las obras exhibidas

Si el siglo XX aportó densidad histórica, el presente aportó urgencia. En varios stands, los temas no se presentaron como consignas, sino como capas: materiales, iconografías y relatos personales que se cruzan con debates globales.

Cuatro ejes contemporáneos clave
Cuatro ejes para leer los temas contemporáneos (sin perderse entre stands):
1) Migración y refugio: biografías partidas, llegadas, redes de acogida.
2) Desplazamiento: tránsito forzado o elegido; pérdida y recomposición de hogar.
3) Memoria (ritual/archivo): objetos y símbolos que vuelven como espectros, máscaras, documentos.
4) Colonización y jerarquías culturales: tensiones entre herencia, apropiación, museo y comunidad.

Migración y desplazamiento en el arte actual

La migración —en su dimensión íntima y política— atravesó buena parte de la lectura curatorial. Se destacó cómo ciertas obras, al colocarse junto a legados de artistas migrantes del siglo pasado, activaban una narrativa de continuidad: México como lugar de llegada, tránsito y reinvención.

En el terreno contemporáneo, se mencionaron trabajos de Studio Lenca y Sandra del Pilar, que retoman motivos tradicionales latinoamericanos y mexicanos para hablar de desplazamiento e identidad. La serie de del Pilar, “Gods Have Not Retired”, se inspira en máscaras antiguas de danza usadas en ceremonias y celebraciones, y reconfigura esa memoria desde una estética espectral.

La influencia de la colonización en la creación artística

La colonización apareció como tema estructural: no solo como pasado histórico, sino como fuerza que sigue moldeando lenguajes, símbolos y jerarquías culturales. En ese marco, varias propuestas contemporáneas trabajaron la tensión entre herencia y apropiación, entre archivo y reinvención, y entre lo ritual y lo museable.

En contraste —y como contrapeso formal—, la selección de Kurimanzutto aportó un registro más lúdico y ecléctico, con pintura, escultura y obra mixta que introdujeron dinamismo en un entorno donde, por momentos, dominaban formatos más tradicionales.

Obras icónicas y su impacto

Más allá de los nombres, hubo piezas que funcionaron como “imanes” de lectura: obras capaces de ordenar un stand completo y, a la vez, condensar una idea de época.

Impacto Estético y Simbólico
Cómo medir el “impacto” de una obra icónica en feria (dos capas que a veces tiran en direcciones distintas):
Impacto estético/material: escala, brillo/superficie, color, presencia física (lo que detiene al visitante).
Impacto simbólico/curatorial: qué historia activa (migración, refugio, genealogías), cómo reordena la lectura del stand y del conjunto.
Cuando ambas capas coinciden, la pieza no solo “destaca”: también explica por qué está ahí.

La pieza de pan de oro de Mathias Goeritz

La pieza de Mathias Goeritz destacó por su presencia material —brillo, superficie, aura—, pero también por lo que simboliza dentro del relato de la feria: el de los artistas de origen europeo que encontraron en México un espacio de trabajo y refugio, especialmente en el contexto de la Segunda Guerra Mundial.

En 2026, ver ese legado al frente —no como nota al pie— operó como recordatorio de que la historia del arte en México también es historia de acogida, cruces culturales y biografías partidas.

La Galería Cadogan y su conexión con la cultura mexicana

La curaduría internacional también se midió por su capacidad de sintonizar con el país anfitrión. En ese sentido, el booth de Cadogan Gallery fue señalado por su armonía con el entorno: los planos de color sutilmente apagados de Deborah Tarr, las abstracciones más vibrantes de Richard Hearns y la pieza 4 Graons de Ramón Enrich dialogaron con sensibilidades asociadas al paisaje y a tradiciones geométricas y surrealistas presentes en la historia visual mexicana.

En otra clave, Kylie Manning —en presentación con Pace— mostró una serie monumental inspirada en sus viajes entre Alaska y México, con pigmentos como malaquita, cinabrio y ceniza volcánica provenientes de paisajes mexicanos: una forma de convertir el territorio en materia pictórica.

Legado de artistas europeos en México

La feria hizo visible una genealogía que a veces se menciona, pero no siempre se muestra con contundencia: la de artistas europeos que migraron a México y dejaron huella en su modernidad cultural. Goeritz, Paalen y Leonora Carrington —con varias obras presentes— aparecieron como parte de esa categoría de creadores que, en el siglo XX, encontraron en el país un lugar para recomenzar.

Genealogía del legado migrante
Una genealogía rápida (y útil) para entender este legado en el piso de feria:
1) Llegada: artistas europeos se desplazan por guerra/crisis o por búsqueda personal.
2) Refugio y redes: talleres, amistades, galerías e instituciones locales sostienen la continuidad del trabajo.
3) Influencia mutua: el contexto mexicano transforma lenguajes; a la vez, estos artistas reconfiguran escenas y pedagogías.
4) Legado visible: décadas después, sus obras funcionan como “puentes” para leer migración, identidad y modernidad en México.

La presencia de Joy Laville, también inmigrante aunque por motivos distintos a la guerra, amplió el marco: no se trató de una sola ola migratoria, sino de una condición recurrente. Estas trayectorias reforzaron una lectura de México como laboratorio de mestizajes estéticos, donde la identidad artística se construye tanto por raíces como por desplazamientos.

Zona Maco como un centro cultural

Zona Maco no opera únicamente como mercado: funciona como un nodo que sincroniza instituciones, colecciones privadas, espacios independientes y públicos diversos. Esa centralidad se expresó en la manera en que la feria se integró a la programación ampliada de la semana del arte, con exposiciones y actividades en museos y recintos de la ciudad.

Circuito para Semana en Zona Maco
Si visitas Zona Maco como “nodo” (no solo como feria), este circuito ayuda a armar la semana:
– ☐ Feria: recorrer por secciones (contemporáneo/moderno/diseño/foto) para no saturarse.
– ☐ Museos: elegir 1–2 exposiciones ancla para dar contexto histórico.
– ☐ Galerías: ver 2–3 espacios fuera del recinto para comparar ritmos (mercado vs. programa).
– ☐ Charlas / conversaciones: asistir a una para escuchar vocabulario curatorial y debates del momento.
– ☐ Pausa de lectura: anotar 3 obras/stands y el tema que activan (migración, memoria, colonización, etc.).

El resultado fue una sensación de “ciudad en modo feria”: un circuito donde el visitante puede pasar del stand a la sala museística, y del objeto coleccionable a la instalación pública, sin que el relato se rompa. Esa continuidad es parte de la fuerza cultural de CDMX: su capacidad de sostener, al mismo tiempo, tradición y experimentación.

Innovaciones en la estructura de Zona Maco 2026

La edición 2026 también apostó por ajustes estructurales para ampliar públicos y lenguajes. La diversificación por secciones —arte contemporáneo, moderno, diseño, fotografía, entre otras— buscó ordenar la experiencia y, a la vez, legitimar disciplinas que hoy compiten por atención en el mismo ecosistema.

Sección Objetivo en la experiencia Qué aporta al relato 2026
Arte contemporáneo Mostrar el pulso actual (formatos y discursos) Temas de identidad, desplazamiento, memoria; diálogo con el presente
Arte moderno Anclar genealogías del siglo XX Permite leer continuidades/rupturas con lo contemporáneo
Diseño Abrir el espectro de objetos y coleccionismo Cruce entre función, materialidad y autoría
Fotografía Dar espacio a imagen técnica e histórica Amplía formatos y públicos; conecta archivo y contemporaneidad
Zona Maco Forma Puente explícito entre arte y diseño Enfatiza experimentación material y formas funcionales

Introducción de Zona Maco Forma

La novedad más comentada fue Zona Maco Forma, una sección que propuso un puente explícito entre arte y diseño, con énfasis en la experimentación material y las formas funcionales. Su incorporación apuntó a un fenómeno global: el coleccionismo que ya no separa con claridad objeto utilitario, pieza escultórica y edición limitada.

Secciones dedicadas al diseño y la fotografía

El diseño mantuvo un lugar propio dentro del programa, mientras que la sección de fotografía reforzó su presencia con participación de galerías de México, Estados Unidos, Perú y Europa. En conjunto, estas áreas ampliaron el rango de precios, formatos y perfiles de coleccionista, y consolidaron a la feria como plataforma transversal, no solo pictórica.

Impacto económico de Zona Maco en la Ciudad de México

El impacto de Zona Maco se mide también fuera del Centro Citibanamex. La llegada de visitantes internacionales y nacionales activa hoteles, restaurantes, transporte, producción cultural y servicios vinculados al montaje de exposiciones y eventos. En 2026, la asistencia fue reportada por algunas coberturas especializadas por encima de los 82,000 visitantes, un indicador del crecimiento sostenido de la semana del arte como temporada alta cultural.

Impacto medible en CDMX
Indicadores concretos (tal como aparecen en coberturas culturales; pueden variar según el recuento):
Asistencia: reportes por encima de 82,000 visitantes.
Efecto derrama (por sectores): mayor ocupación en hoteles, consumo en restaurantes, demanda de transporte y contratación de servicios de producción/montaje.
Efecto reputación: proyección de CDMX como destino de “Art Week”, lo que incentiva viajes, agendas de coleccionistas y programación paralela.

Ese movimiento económico se entrelaza con un efecto menos cuantificable pero decisivo: la proyección de Ciudad de México como capital artística global, capaz de atraer galerías internacionales y, al mismo tiempo, sostener una escena local robusta.

Reflexiones sobre Zona Maco 2026

Tres claves de Zona Maco 2026
Tres preguntas para cerrar la lectura de Zona Maco 2026:
1) ¿Qué cambió? La porosidad entre arte y diseño se volvió más explícita (Forma como síntoma).
2) ¿Qué se consolidó? La convivencia de pasado/presente como método: maestros del siglo XX no como “decorado”, sino como brújula.
3) ¿Qué viene? Curadurías internacionales más atentas al contexto local y una insistencia temática en migración, memoria e identidades complejas.

La importancia de la diversidad en el arte

Zona Maco 2026 dejó una imagen clara: la diversidad no es solo un valor discursivo, sino una condición material del arte que se produce, circula y se colecciona hoy. En la feria, esa diversidad se expresó en nacionalidades, generaciones, técnicas y relatos, pero también en la convivencia de modernidad histórica y urgencias contemporáneas.

El impacto cultural de Zona Maco en la comunidad local

Para la comunidad local —artistas, galeristas, mediadores, estudiantes—, la feria funciona como vitrina y termómetro. En una misma semana se concentran conversaciones, ventas, contactos y debates que, en otros contextos, tomarían meses. Esa intensidad tiene costos y tensiones, pero también fortalece infraestructura cultural y visibilidad.

Nuevas tendencias y el futuro del arte en México

La edición 2026 sugirió algunas direcciones: mayor porosidad entre arte y diseño (con Forma como síntoma), una insistencia temática en migración e identidades partidas, y una curaduría internacional más atenta a dialogar con el contexto mexicano en lugar de imponerse sobre él.

En ese cruce —historia, mercado, refugio, experimentación— Zona Maco volvió a mostrar por qué Ciudad de México no es una promesa emergente, sino un centro artístico en pleno funcionamiento.

Nota editorial: Este artículo es una síntesis en español elaborada a partir de cobertura especializada sobre Zona Maco 2026 (incluida la crónica “AO On-Site” de Art Observed y reportes de medios culturales). En el blog del Museo Soumaya solemos contextualizar estos hitos dentro de conversaciones más amplias sobre arte, historia visual y circulación cultural en Ciudad de México.

Las cifras de participación y asistencia citadas aquí se basan en información públicamente disponible en el momento de redactarse y pueden variar según el método de recuento de cada fuente. La selección de artistas y galerías recoge lo más destacado en esas publicaciones y no pretende ser exhaustiva. La programación y las secciones pueden cambiar entre ediciones, por lo que algunos detalles podrían actualizarse.

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