Tabla de contenidos
- 1. Las Tres Sombras explora el sufrimiento humano
- 2. Contexto histórico de Las Tres Sombras
- 3. Características físicas de la escultura
- 4. Simbolismo detrás de Las Tres Sombras
- 5. Influencia de Michelangelo en la obra
- 6. Repetición y su significado en la escultura
- 7. Impacto de Las Tres Sombras en el arte moderno
- 8. Evolución de la obra a versiones independientes
- 9. Innovaciones técnicas de Rodin en la escultura
- 10. Las Tres Sombras como parte de La Puerta del Infierno
- 11. Reflexiones sobre la obra de Rodin
- 11.1 La influencia de Rodin en el arte contemporáneo
- 11.2 Interpretaciones modernas de Las Tres Sombras
Las Tres Sombras explora el sufrimiento humano
Umbral emocional hacia el abismo
– Qué es: un grupo escultórico de tres figuras masculinas idénticas, concebido para La Puerta del Infierno.
– Qué te hace mirar: un gesto insistente hacia abajo que concentra la atención en un “punto de caída”.
– Cómo lo logra: repetición, giro circular y una anatomía deliberadamente tensada (distorsión expresiva) para cargar el cuerpo de sentido.
– Por qué importa: funciona como umbral emocional del proyecto dantesco y, a la vez, como anticipo de una sensibilidad moderna más ambigua y psicológica.
- Nació como parte de La Puerta del Infierno, el gran proyecto de Auguste Rodin inspirado en la Divina Comedia de Dante.
- Multiplica una misma figura masculina —derivada de su estudio de Adán— para intensificar la idea de fatalidad y advertencia.
- La composición circular, con cabezas inclinadas y brazos señalando hacia abajo, fija la mirada en un “punto de caída”.
- La obra combina distorsión y estudio de luz y sombra, anticipando sensibilidades del arte moderno.
Contexto histórico de Las Tres Sombras
Auguste Rodin (1840–1917) comenzó La Puerta del Infierno en 1880, tras recibir un encargo del Estado francés para el futuro Musée des Arts Décoratifs de París.
Evolución de La Puerta del Infierno
Línea de tiempo mínima (para ubicarse)
1) 1880: encargo estatal para un gran portal; Rodin inicia La Puerta del Infierno.
2) Décadas siguientes: trabajo intermitente; el proyecto opera como “taller” donde nacen y se reciclan motivos.
3) Concepción de Las Tres Sombras: se diseña para coronar el portal, reforzando la idea de umbral.
4) Derivaciones: algunas figuras del conjunto se independizan o se amplían en versiones autónomas.
Checkpoint de lectura: si algo parece “más estudio que escena”, es intencional: el portal funciona como laboratorio formal, no como relato lineal.
Ese origen institucional explica por qué el proyecto funcionó como un gran “taller” de ideas: una comisión pública que Rodin convirtió en un campo de pruebas formal y simbólico. El proyecto, de ambición desmesurada, lo acompañó intermitentemente durante décadas y quedó ligado a su nombre como un laboratorio de formas: de allí saldrían motivos y figuras que Rodin reutilizó, amplió o independizó.
En ese marco, Las Tres Sombras se concibió para coronar el portal: una suerte de umbral visual y emocional antes de “entrar” al infierno dantesco. Su ubicación original no era decorativa; funcionaba como prólogo, como aviso, como condensación del tono trágico del conjunto. (En catálogos institucionales como el del Musée Rodin se describe precisamente esa colocación en la parte superior del portal.)
Características físicas de la escultura
Las Tres Sombras es una escultura en bronce de aproximadamente 97 cm de alto, 91,3 cm de ancho y 54,3 cm de profundidad.
| Rasgo | Qué se observa en Las Tres Sombras | Para qué sirve en la lectura |
|---|---|---|
| Material | Bronce | Potencia el claroscuro: reflejos y sombras cambian con la luz ambiental. |
| Medidas (aprox.) | 97 cm (alto) × 91,3 cm (ancho) × 54,3 cm (profundidad) | Da escala “humana” al grupo; no es monumental por tamaño, sino por intensidad. |
| Número de figuras | Tres figuras masculinas idénticas | Convierte un cuerpo en “coro”: repetición con variación perceptiva. |
| Disposición | Giro circular; cabezas inclinadas; brazos hacia abajo | Obliga a mirar al centro y refuerza la idea de umbral/caída. |
| Distorsión | Énfasis en cuellos y hombros | Aumenta tensión psicológica por encima de la corrección anatómica. |
Ficha rápida (aprox.): 97 cm (alto) × 91,3 cm (ancho) × 54,3 cm (profundidad); material: bronce. Presenta tres figuras masculinas idénticas dispuestas en un giro circular, con las cabezas inclinadas y los brazos extendidos hacia abajo, apuntando hacia el centro de la composición.
Rodin introduce una distorsión deliberada —en especial en cuellos y hombros— para reforzar la tensión psicológica. El resultado no busca la “corrección” anatómica clásica, sino una anatomía al servicio del gesto: cuerpos que parecen vencidos por el peso de lo que anuncian.
Simbolismo detrás de Las Tres Sombras
Claves para leer el umbral
Marco de interpretación (4 claves que se encadenan)
1) Dante (origen del tono): el título remite a las almas del Infierno y a la sentencia “Abandonad toda esperanza, vosotros que aquí estáis”.
2) Umbral (función en el portal): no “cuenta” una escena; advierte antes de entrar.
3) Repetición (universalidad): el mismo cuerpo, triplicado, sugiere que el sufrimiento no es excepción sino condición reiterada.
4) Desorientación (efecto en el espectador): el giro y la falta de simetría perfecta rompen la estabilidad; la mirada cae al centro señalado.
El título remite a las almas condenadas del Infierno de Dante, asociadas al umbral donde resuena la sentencia: “Abandonad toda esperanza, vosotros que aquí estáis”. En la lógica de La Puerta del Infierno, estas figuras no narran un episodio concreto: encarnan una advertencia.
La repetición de un mismo cuerpo en tres posiciones sugiere una idea de sufrimiento universal y múltiple: no es “un” hombre, sino una condición humana reiterada. Al mismo tiempo, la falta de simetría perfecta y el giro de los torsos generan desorientación, como si el espectador quedara atrapado en un circuito sin salida, obligado a mirar hacia abajo, hacia el centro señalado.
Influencia de Michelangelo en la obra
Rodin dialoga con Michelangelo en la manera de cargar el cuerpo de dramatismo: musculatura tensa, torsiones, peso emocional concentrado en la postura. La figura base de Las Tres Sombras deriva de su estudio de Adán, y ese linaje remite a la tradición renacentista donde el cuerpo es un campo de batalla expresivo.
| Aspecto | En Michelangelo (referencia general) | En Rodin, en Las Tres Sombras |
|---|---|---|
| Postura y torsión | Poses dramáticas, torsiones que “activan” el cuerpo | Torsiones contenidas: la energía no estalla, se hunde. |
| Tensión muscular | Musculatura como vehículo de fuerza y conflicto | Musculatura al servicio de una advertencia: el gesto pesa más que el heroísmo. |
| Tratamiento del cuerpo | Idealización poderosa dentro de un canon | Distorsión expresiva (cuellos/hombros) para intensificar lo psicológico. |
| Intención emocional | Grandeza trágica, monumentalidad | Tragedia silenciosa: tres cuerpos como coro que señala hacia abajo. |
Más que citar, Rodin traduce: toma la potencia física michelangelesca y la desplaza hacia una modernidad donde la forma puede deformarse para decir más. En Las Tres Sombras, la energía no estalla; se hunde. La tragedia no grita: señala.
Repetición y su significado en la escultura
Tres miradas, un mismo gesto
Qué “pruebas” ves en la pieza (sin necesidad de teoría previa)
– Misma figura, tres veces: el grupo se construye a partir de un mismo modelo repetido y reorientado; lo que cambia es el ángulo y la relación entre cuerpos.
– Tres lecturas del mismo gesto: al girar alrededor, el brazo que apunta y la cabeza inclinada se perciben con matices distintos (más acusación, más duelo, más agotamiento), aunque la forma sea constante.
– Claroscuro variable: superficies similares reciben sombras distintas por la orientación; el bronce hace que el “dibujo” de luz/sombra cambie con la iluminación del espacio.
– Centro señalado: los tres dedos convergen hacia un punto interior, reforzando físicamente la idea de caída/umbral.
La repetición —tres veces el mismo molde, reorientado— es una decisión estética y conceptual. Rodin explora cómo un mismo cuerpo cambia de sentido según el ángulo, la inclinación y la relación con los otros. La obra se vuelve casi un experimento de percepción: el espectador lee variaciones emocionales en una identidad formal constante.
Esa estrategia también intensifica el juego de luces: superficies similares reciben sombras distintas, y el bronce “narra” con el claroscuro. La repetición, lejos de empobrecer, multiplica: convierte una figura en coro.
Impacto de Las Tres Sombras en el arte moderno
Tensión entre claridad y ambigüedad
Lo que Rodin “rompe” y lo que habilita
– Gana: ambigüedad expresiva (no hay una sola lectura), intensidad psicológica y una composición que se entiende caminándola, no solo mirándola de frente.
– Pierde (a propósito): estabilidad clásica, idealización anatómica y una narrativa cerrada “de manual”.
– Riesgo: esa apertura puede desconcertar; sin el contexto del portal, algunos espectadores leen el gesto como puramente formal.
– Resultado: justo esa tensión entre claridad del gesto y ambigüedad del sentido es parte del puente hacia la escultura moderna.
Con Las Tres Sombras, Rodin se aparta del neoclasicismo que privilegiaba la estabilidad, la idealización y la narrativa clara. Aquí manda la ambigüedad: ¿son guardianes, víctimas, testigos, advertencia? La respuesta no está cerrada, y esa apertura es una de las puertas hacia la escultura moderna.
Su combinación de fragmentación conceptual (una parte de un todo mayor), distorsión expresiva y composición dinámica influyó en el giro del siglo XX: del énfasis en la belleza normativa hacia la intensidad psicológica, terreno fértil para corrientes como el expresionismo y otras vanguardias que harían del cuerpo un lenguaje.
Evolución de la obra a versiones independientes
Aunque nació como elemento arquitectónico de La Puerta del Infierno, Rodin impulsó versiones autónomas y ampliadas.
De umbral a obra autónoma
De “parte del portal” a obra autónoma (pasos clave)
1) Origen: se concibe como coronación del portal, con función de umbral.
2) Relectura: el motivo demuestra fuerza propia (la repetición y el gesto sostienen la pieza sin necesidad de “escena” alrededor).
3) 1901: se completa una versión monumental con asistencia técnica de Henri Lebossé, consolidando su vida independiente.
4) Circulación: al entrar en museos y colecciones, el público la conoce como imagen autónoma, no solo como fragmento del conjunto.
Checkpoint: si ves fotos de tamaños distintos, no es contradicción: hay versiones y escalas diferentes según edición y colección.
En particular, la versión monumental terminada en 1901 —con asistencia técnica de Henri Lebossé— consolidó la lectura de la pieza como obra independiente, más allá del portal. Una versión monumental se completó en 1901 con asistencia técnica de Henri Lebossé, lo que permitió que la pieza se apreciara fuera del contexto del portal, como obra autosuficiente.
Hoy existen ejemplares en distintos museos y colecciones, entre ellos el Musée Rodin (París), el Museo Soumaya (Ciudad de México) y el Metropolitan Museum of Art (Nueva York).
Dónde verla (ejemplos): Musée Rodin (París), Museo Soumaya (Ciudad de México) y The Metropolitan Museum of Art (Nueva York). Esa circulación consolidó su estatus icónico: dejó de ser “parte de” para convertirse en imagen por derecho propio.
Innovaciones técnicas de Rodin en la escultura
Innovaciones formales y perceptivas
Innovaciones que se notan en Las Tres Sombras
– Reutilización de un estudio previo (la figura derivada de Adán) como módulo.
– Repetición con variación: mismo cuerpo, distintos ángulos y relaciones espaciales.
– Distorsión expresiva (cuellos/hombros) para intensificar el efecto emocional.
– Aceptación de la huella manual y del modelado como parte del significado.
– Composición pensada para el recorrido del espectador (no solo un punto de vista frontal).
– Uso del bronce para amplificar el claroscuro y la sensación de movimiento perceptivo.
Rodin trató el modelado como un proceso vivo: reutilizó estudios, recombinó figuras, alteró proporciones y aceptó la huella del trabajo manual como parte del significado. En Las Tres Sombras, la técnica no se esconde; se integra al efecto emocional.
La repetición de un mismo modelo, reconfigurado en el espacio, muestra una modernidad de taller: la escultura como sistema de variaciones, no como pieza única e intocable. Además, el bronce potencia el dramatismo mediante reflejos y sombras que cambian con la luz, haciendo que la obra “se mueva” sin moverse.
Las Tres Sombras como parte de La Puerta del Infierno
Advertencia al cruzar el umbral
Cómo “funciona” arriba del portal
– Ubicación: en la parte superior, como coronación del conjunto.
– Rol narrativo: antes de cualquier escena, instala el tono: advertencia y descenso.
– Dirección de la mirada: el gesto hacia abajo actúa como flecha visual hacia el interior.
– Efecto: convierte el acceso en experiencia emocional; no entras “a ver”, entras “bajo un aviso”.
En la cima de La Puerta del Infierno, Las Tres Sombras funciona como umbral simbólico. No describe el infierno: lo anuncia. Su gesto hacia abajo dirige la mirada al interior del portal, como si señalara el destino de quienes cruzan. (Esta lectura coincide con descripciones de catálogo como las del Musée Rodin, que sitúan el grupo en la parte alta del portal.)
Esa posición convierte a la obra en un dispositivo narrativo: antes de cualquier escena, antes de cualquier figura del conjunto, aparece el aviso corporal. Tres cuerpos idénticos, inclinados, forman una especie de triángulo moral: la entrada no promete revelación, sino pérdida.
Reflexiones sobre la obra de Rodin
La influencia de Rodin en el arte contemporáneo
Rodin dejó una lección central: la forma puede ser imperfecta y, aun así —o precisamente por eso—, más verdadera. Su manera de priorizar la expresión sobre la corrección académica abrió caminos para entender el cuerpo como territorio emocional, político y existencial.
En ese legado, Las Tres Sombras sigue siendo una pieza clave: demuestra que la escultura puede pensar con el espacio, con la repetición y con el silencio del gesto.
Interpretaciones modernas de Las Tres Sombras
Las lecturas actuales suelen ver en la obra una metáfora de la condición humana ante la catástrofe: un coro de advertencia, una comunidad de duelo, o incluso una imagen de la conciencia que se multiplica y se acusa a sí misma.
También se interpreta como una reflexión sobre la identidad: tres iguales que no son lo mismo, porque el contexto y el ángulo los transforman. En tiempos de incertidumbre, Las Tres Sombras conserva su potencia: no ofrece consuelo; ofrece claridad sombría.
Este texto forma parte del enfoque editorial del blog del sitio oficial del Museo Soumaya: una lectura de obras y contextos del arte pensada para viajeros y lectores interesados en la escena cultural de Ciudad de México y del mundo.
Las medidas y la ubicación exacta pueden variar según la versión (escala, edición y colección) y el catálogo del museo que la resguarda. Para datos puntuales de una pieza específica, lo más fiable suele ser consultar la ficha de la institución que la exhibe. Esta información se basa en fuentes públicas disponibles al momento de publicación y podría actualizarse a medida que aparezcan nuevos registros.


